Entradas

Fracaso

Hay algo que me persigue por las noches y por el día no me deja respirar. Es algo inmaterial; puede que nadie más lo vea y, aun así, siento que todos lo saben, siento que todos lo ven, ahí, encima de mi cabeza, en mis ojeras, en mi cuerpo sin cuidar, en mi mirada baja, en mis uñas despintadas, en mi expresión vacía, en mis excusas repetidas... Fracaso desesperado.

Mi voz

Hoy me he escuchado cantar una canción de hace dos años y, escuchando mi voz, me he imaginado a mí misma acurrucada en la cama con el móvil y los cascos en la mano; y cantaba con la voz toda rota y agrietada, una voz que siempre fue el recuerdo de una experiencia pasada. Sigo aquí: hace años que mi boca solo canta entre gemidos.

Aquí

Mi reflejo no tiene ojos, solo los labios, cerrados, ojos cegados, ya no hay aquí.

Control

Me he encontrado a mí misma buscándote, como si quisiera encontrarte, como si quisiera espiarte, como si quisiera controlarte. Me he encontrado a mí misma pensándote, como si quisiera recordarte, como si quisiera perdonarte, como si quisiera olvidarte. Me he encontrado a mí misma culpándome, como si quisiera justificarte, como si tratase de autolesionarme como si.. Me he encontrado a mí misma buscándote por miedo a que me encuentres; me he encontrado a mí misma pensándote, esperando que tú...nunca me pienses.

Roma

Non conoscerai mai Roma finché non avrai visto i suoi tetti, che nascondono un sacco di segreti, tanti da non poterli saper tutti. Non conoscerai mai Roma finché non scenderai le scale di Termini da due in due perché lo sai che la metro B se ne andrà tra due minuti. Non conoscerai mai Roma finché non avrai capito che in centro nun se magna mai, tranne che per il cappuccino da Don Nino, quello è buono, dai. Non conoscerai mai Roma anche se ci vivi per vent'anni perché, per ogni passo che fai, ci sono duecento monumenti ed una trentina di cose da fa'. Ma è per questo che Roma è bella da morì; perché la sua bellezza è infinita: Roma eterna...

Mi desgracia

Siempre hay alguna desgracia en el mundo... Mi desgracia fuiste tú.

Dolor

No me mires a los ojos, no sea que encuentres junto a ellos mi dolor. No intentes conocerme; no quiero que sepas, no puedo, por favor. No te sientes cerca, no sea que escuches, no sea que sientas, no sea que entiendas que esta no soy yo-

Mañana

Tenías razón cuando dijiste aquello, en medio de un centro comercial repleto de personas deseando derrochar. Te dije que mejor nos fuéramos, que no hacía falta que me invitaras, que no te gastaras el dinero en una última atracción. Y tú me respondiste muy serio y con los ojos casi negros: «There's no tomorrow».  Tenías razón,  nunca hubo ningún mañana.

Heridas

Me gusta ver las heridas sobre mi piel. Me gritan: «Sí, sí que estás viva ».

Entierro

Me esperabas en la entrada con el ritmo de mil canciones atrapadas entre tú y yo. Y tus ojos no mentían, no hacían como los demás. Ellos decían, decían, decían y en realidad no sabían de nosotros ni la mitad. Tú me querías. Me querías tanto que intentabas cerrar las heridas que tú mismo me hacias. Me querías tanto que me escondías bajo la luna en aquel lugar... Hasta que llegó ella. Entonces me enterraste bajo la arena húmeda, solo un resto de los dos. Y eso es lo que quedó de ti, un secreto, una historia que jamás nadie creyó y unas palabras que diez años después siguen en mi cabeza. Siempre volví a ti y tú siempre me dejaste volver. Pero esa fue la última vez, no se cumplirá lo que dijimos, está bien...