Entradas

Nada

Nada. No siento nada cuando mi espalda se comba lenta bajo tu voz. No siento nada cuando mi boca se encuentra bajo tu cuello, hambrienta. Nada . No siento nada cuando tus ojos, entre susurros, dicen «te quiero».  No siento nada cuando las luces, que parpadean bajo las sábanas, se extinguen,  ahogadas en tu calor. Nada , no siento nada . No siento nada cuando tus manos,  seguras, constantes, comienzan a desnudarme. No siento nada , nada . No siento nada . No siento nada cuando tu voz, entrecortada, retumba  entre los dos. No siento nada ... Nada ... No siento nada ....

Te quiero

Te quiero desde que te vi, no importa si no entiendes mis palabras. Te quiero, aunque me muerdas, aunque te enfades conmigo. Te quiero. Te quiero aunque no puedas caminar, te quiero aunque tus patas ya no sean capaces de subir las escaleras. Te quiero aunque ya no me veas, aunque no encuentres las migas desperdigadas por el suelo. Te quiero. Te quiero aunque estés tan callado, que parece que ya no estás aquí. Te quiero cuando te levantas para saludarme, te quiero cuando me hueles la mano para saber quién soy, te quiero cuando me chupas para decirme que me quieres, te quiero cuando me arropas cuando me siento mal. Te quiero cuando me escuchas, te quiero cuando me dejas acariciarte sin rechistar. Te quiero cuando me miras, te quiero cuando me buscas y no paras hasta encontrarme.  Te quiero aunque ya no seas capaz de hacer la mitad de estas cosas. Te quiero aunque no puedas más. Te quiero aunque estés a punto de irte. Te quiero aunque me dejes atrás. Te quiero aunque ya no ...

No te merezco.

Tus lágrimas amargas, los abrazos de adiós. No los merezco. No te merezco. Las caricias infinitas, el cariño desbordado.  No lo merezco. No te merezco. Tu miedo a perderme, tu miedo a quererme. No lo merezco. No te merezco. El dolor y la mentira, el pesar y la tortura. No los mereces. No te merezco. El perdón y la ternura, el amor y la ventura.  No los merezco. No te merezco. No te merezco.

Eras poesía.

Tus ojos, claros, se enternecían; eras poesía. Tu lengua, dulce, se entretenía; eras poesía. Tus manos, firmes, se entreveían; eras poesía. Eras poesía cuando llovía, eras poesía bajo el cristal. Eras poesía al final del día; eras poesía, y nada más. Pero al levantar los ojos hacia ti; al querer mirar y descubrir tu identidad; entonces, me di cuenta de que, en realidad, tu poesía no vale nada si no veo en tu mirada ningún atisbo de él.

Suspiro

El toque de tu piel mezclado con mis cosquillas; las manos sobre el papel pintado de tus costillas. La caricia del pincel templado de tu saliva; las manos en la pared, tu boca sobre la mía. Un suspiro y, después, un silencio nublado; la soledad del ayer. Un suspiro y, después, un grito ahogado; me olvidarás otra vez.

Poesía

El sonido de tus dedos tecleando es poesía en el silencio de este sordo  mediodía.

Lejos

Lejos;           en otro país,                               en otra ciudad,                                                       en otro universo. Lejos;           en otro tiempo,                                    en otro espacio,               ...

Flashback

Apaga la luz y siéntate cerca, extiende los brazos y tócame, cierra los ojos y bésame, hagamos una noche eterna.  Enciende la luz y acércate, no tengas vergüenza, abre los ojos y mírame, hagamos una noche eterna. Apago la luz y te siento cerca; encojo los brazos y lloro, porque al cerrar los ojos haces que todo me duela. Enciendo la luz y me besas; me invade la sorpresa y abro los ojos al vernos tan juntos en mis pensamientos.

Escalofrío

Un escalofrío invisible recorre mi espalda cada vez que tú me abrazas. Un escalofrío invisible recorre mi espalda cada vez que tú me besas. Un escalofrío  invisible recorre mi espalda cada vez que tú me empujas. Un escalofrío  invisible recorre mi espalda cada vez que tú me humillas. Un escalofrío invisible recorre mi espalda cada vez que tú me tocas. Un escalofrío  invisible recorre mi espalda cada vez que tú me estrechas. Un escalofrío invisible recorre mi espalda cada vez que tú me aferras. Un escalofrío invisible, inaudible, imperceptible, como un grito ahogado en mi garganta. Un escalofrío  invisible, inaudible, imperceptible, como mis heridas bajo la piel delicada.  Un escalofrío   invisible, inaudible, imperceptible, indescriptible, en palabras con sentido.  El escalofrío siempre es el mismo; no impo...

Inesperado

Un encuentro inesperado en el medio de una calle,  las miradas de soslayo; tú te giras esperando que, mientras te alejas,  yo te esté mirando. Y así es; me has sorprendido observando ensimismada ese cuerpo que sin miedo,  sin temor a avergonzarse,  se ha girado a contemplarme con ojos apasionados. A veces las conexiones entre dos desconocidos son más fuertes que los lazos que unen a dos amantes que se han vuelto indiferentes al sonido de sus pasos.